VILLAGGIO DI ALBERTO
una vida breve, una huella duradera

Villaggio di Alberto. Una vida breve, una huella duradera.

Villaggio di Alberto. Una vida breve, una huella duradera
Cuando todos te digan que es imposible, entonces será posible.
Alberto
De dónde nace

Una historia verdadera,
hecha casa.

Villaggio di Alberto nace de una experiencia real, vivida, que transformó el dolor en responsabilidad. Es un lugar que toma forma en el recuerdo de Alberto Lerza, y en la certeza de que una vida breve también puede dejar una huella duradera.

Lo que hacemos

Cinco verbos,
una sola dirección.

El Villaggio no es una suma de servicios: es un ecosistema vivo. Estos son los verbos que lo mantienen unido, las acciones cotidianas que dan sentido al proyecto.

I
Acoger
Una casa firme para quien no la tiene.
II
Cuidar
Acompañar hasta el último aliento, con presencia.
III
Educar
Transmitir oficios, vínculos, valores.
IV
Incluir
La diferencia como riqueza, no como límite.
V
Devolver
Dignidad y futuro a quienes los han perdido.
Dónde estamos hoy

El Villaggio
no existe aún.

Existe como proyecto, como idea compartida, como responsabilidad que hemos decidido asumir. Para construirlo de verdad, piedra a piedra, buscamos a quienes quieran estar desde el primer día: personas, fundaciones, socios institucionales, entidades que crean que vale la pena intentarlo.

El primero que dice «aquí estoy» no sostiene una idea: la trae al mundo.

Nuestra promesa

Los datos de quienes acogemos
nunca salen del Villaggio.

Los planes educativos de los menores y los datos sensibles del Villaggio viven en un pequeño servidor cerrado con llave, dentro de nuestros muros. Cifrados. No accesibles desde internet. Ni siquiera por nosotros, salvo en la red local y con autenticación fuerte.

No es una elección técnica: es una promesa que hacemos antes de acoger a nadie. Aquí la tecnología sirve al cuidado, nunca al revés.